Partidillo de patio de colegio contra una banda.
Dominio absoluto, con sus minutitos de patiment.
Feina feta.
Lo curioso es que el fútbol del Espanyol recuerda al del Madrid.
Cagados de miedo nos encerramos atrás,
y ya verás como en algún pelotazo y con un poco de suerte,
metemos un golito en el Camp Nou.
Eso sí, los pericos con bastante más efectividad que los mandriles.
Con estas filosofías de nuestros rivales se demuestra que, efectivamente,
el Barça es hoy por hoy EL RIVAL A BATIR.
A día de hoy ya sólo queda un equipo al que la furia azulgrana pueda temer.
Y ese equipo es, sin duda alguna, el grandísimo Real Irún.
jueves, 29 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Un leve detalle sin importancia que se ha pasado por alto:
ResponderEliminarEse gran rival a batir ganó el partidillo de colegio gracias a un primer gol en fuera de juego. Si las mates no me fallan sin ese gol "regalado" la banda que sólo fue a defender hubiera ganado la eliminatoria.
Pero no quisiera yo obviamente que constara en acta tal detalle nimio para el gran rival a batir.
Y encima tienen la flor en el caca, y el siguiente que les toca es el Mallorquilla. Vaya tela! No, si está visto que este año la florecita está germinando bien.
ResponderEliminarEste tono vuestro de resignación por fin es el adecuado.
ResponderEliminarBienvenidos a la realidad.
Supongo que los culerdos veréis que en ningún momento hemos dicho aquello de que estáis ahí "porque el REALÍSIMO no está bien y se lo está regalando"... santo, seña e himno de la realidad azul y grana. Eso sí es resignación. A ver si os enteráis y sois vosotros los que bajáis a la realidad, pues resultáis lamentablemente penosos y previsibles cual peces de colores.
ResponderEliminarDecir eso es verdad que no lo habéis dicho. Lo que pasa es que, a cambio, habéis dicho tres cientas quince otras cosas, repetidas cada una de ellas unas cinco o seis veces, dando un cómputo aproximado de entre mil quinientas y dos mil otras distorsiones de la realidad, lo cual, visto en su globalidad, sí es repetitivo. Y utilizando tus palabras, también penosamente previsible.
ResponderEliminarPor cierto, existe una diversidad de peces que cambia de color de forma absolutamente impredecible. Son los peces blaugrana, que ara són blau, no se sabe cuándo són grana, no se sabe cuándo són blau, no se sabe cuándo són grana, no se sabe cuándo són blau, no se sabe cuándo són grana, no se sabe cuándo són blau, no se sabe cuándo són grana, no se sabe cuándo són blau, no se sabe cuándo són grana, no se sabe cuándo són blau, no se sabe cuándo són grana, no se sabe cuándo són blau, no se sabe cuándo són grana, no se sabe cuándo són blau, no se sabe cuándo són grana, no se sabe cuándo són blau, no se sabe cuándo són grana.
Cuántas son ya la veces que hay que sacar a Messi para salva el gran proyecto deportivo del barça?
ResponderEliminar